lunes, 1 de febrero de 2016

De Andrés Pajares a Antonio Banderas: el jurado español de Eurovisión

Pocos reconocen verlo pero siempre es líder de audiencia. A nadie se interesa nunca pero todo el mundo lo comenta al día siguiente. ¿'Sálvame'? ¿'Gran Hermano'? No, hablamos de Eurovisión, una de las emisiones televisivas más esperadas del año. Me enfrento a la difícil tarea de escribir sobre el festival con un acojone bastante serio ya que, aunque lo suelo ver, no soy un seguidor acérrimo y, como la cague, los 'eurofans' me acribillarán.

Todo el mundo juzga las canciones y las actuaciones pero nadie repara en uno de los elementos más importantes: el jurado de Eurovisión. Su función es valorar a todos los cantantes y son el 50% del voto final. Pero esto no fue siempre así, ya que antes el jurado poseía la capacidad absoluta de decisión y por eso ponían a los más cualificados para ello (España necesita a Pajares escribiendo en Mondo Sonoro ya).

Durante algunos años, el jurado sólo estaba compuesto por dos personas, una mayor y otra joven. En 1971 los miembros fueron la miss Noelia Afonso (que inspiró a Nino Bravo para su canción 'Noelia') y Francisco Madariaga. Al año siguiente, la actriz Emma Cohen y Luis María Ansón ocuparon su puesto pero este modelo se cambió y se apostó por un jurado formado por 10 personas de distintos ámbitos: científicos, estudiantes, obreros... Para darle un poco de salseo al asunto, también añadieron algún componente del star system patrio. José Luis López Vázquez o María José Cantudo fueron algunos de los pioneros pero el show comenzó en 1978, cuando el humorista Manolo Royo, Bárbara Rey y Matías Prats formaron parte del jurado.

viernes, 22 de enero de 2016

10 grandes momentos de la cuarta temporada de 'Tu cara me suena'

'Tu cara me suena' echa el cierre a su cuarta temporada, la que mejores audiencias y críticas ha cosechado. Atrás quedaron las dudas sobre si el viernes era el día idóneo para programarla o sobre si la marcha de Mónica Naranjo iba a dejar cojo al jurado.

Durante casi cuatro meses, Adrián Rodríguez, Ana Morgade, Falete, Silvia Abril, Edu Soto, Ruth Lorenzo, El Sevilla, Vicky Larraz y Pablo Puyol se han metido cada viernes en la piel de más de una docena de personajes con mayor o menos suerte. Vamos con un repaso por algunos de los grandes momentos que nos ha regalado la cuarta temporada de 'Tu cara me suena'.

1. Edu Soto le cede su premio a Ana Morgade
La undécima gala dejó para el recuerdo actuaciones maravillosas, como la de Adrián Rodríguez encarnando a Pablo Alborán o el rap de Ana Morgade en el papel de Nicki Minaj. Otra de las mejores interpretaciones de la noche fue la de Edu Soto como Raphael y, en las votaciones, el humorista adelantó a Morgade, que no había ganado ningún programa, y se alzó con la victoria. Pero Edu consideró que el premio tenía que llevárselo Ana y le cedió los 3.000 euros para donar a su ONG (hecho que, en la gala siguiente, repitió Ana con Vicky). Entre aplausos, Ana explicó que el dinero iba para la Fundación Theodora, que se encarga de hacer menos dura la estancia de los niños en los hospitales, y la emoción se apoderó del plató.



lunes, 18 de enero de 2016

Estoy harto

Estoy harto de cobrar menos de 2 euros la hora, del 'por lo menos cobras' y de ver a gente emigrar y saber que tú eres el siguiente.

Estoy harto de coaches, de profetas vendeburras, de inventores de la nada; de filósofos con caspa y de equilibristas del tedio.

Estoy harto del click fácil, de las exclusivas que son hipótesis y de los periodistas pagados para hablar bien de algo sin avisar a sus lectores de que eso no es periodismo, es marketing.

Estoy harto de polémicas, de insultos, del 'y tú más', de lo nuevo, de lo viejo, de lo nuevo que parece viejo y de que un bebé sea más importante que un corrupto.

Estoy harto de chiringuitos que son circos, de que La 2 maltrate sus programas, de que no haya un late night en abierto y de que Cuatro ya no sea Cuatro.

Estoy harto de los trending topics, de los influencers, de los follows, los unfollows, de los youtubers y de todos aquellos que se piensan que Internet es la vida real.

Estoy harto de la palabra 'becario', de ser precario, de las empresas con beneficios multimillonarios que pagan miserias y de los que se lo permiten.

domingo, 11 de octubre de 2015

'Salvados', el programa que consigue imposibles

La televisión es un extraño electrodoméstico que nos hace reír, llorar, emocionarnos o indignarnos. Es un aparato que convierte a personas en ídolos o villanos a la velocidad de la luz. Es uno de los inventos más importantes del siglo XX y, pese a lo que digan, sigue siendo un elemento vital en nuestra vida. Uno de los motivos por el que la televisión nos lleva cautivando desde hace décadas es por su capacidad para hacer magia. Pero ese mérito no es suyo, sino de los profesionales que trabajan en ella, que se han convertido en una especie de ilusionistas omnipotentes.

Y el mejor ejemplo de ello es 'Salvados'. El programa de laSexta lleva años destapándose como una de las herramientas más interesantes que tiene la sociedad para informarse y reflexionar. Porque estamos en un momento contradictorio, con grandes avances tecnológicos que coinciden con flagrantes retrocesos en ciertos derechos (entre ellos, el de la información). Ese es uno de los motivos por el que el programa presentado por Jordi Évole se ha convertido en todo un fenómeno, por la necesidad que ha surgido de encontrar una fuente potable y coherente que nos ofrezca elementos para poder pensar sobre lo que nos rodea.

La nueva temporada ha comenzado con una entrevista a Julio Iglesias, uno de los grandes iconos populares españoles. Una charla cargada de guiños y risas pero de la que también se han podido extraer interesantes reflexiones, como algunas formas poco ortodoxas pero muy útiles de hacer política internacional. 'Salvados' se puede apuntar un gran punto con esta entrevista, ya que el madrileño no es muy habitual en estos lares y, además, han conseguido declaraciones muy jugosas.

domingo, 4 de octubre de 2015

10 monólogos imprescindibles de 'El club de la comedia'

'El club de la comedia' se ha convertido en una institución del humor en España. Durante 10 temporadas, el espacio nos ha regalado monólogos inolvidables y momentos para el recuerdo. Por sus tablas, han pasado decenas de personajes: humoristas, actores, cantanes, cocineros... pero siempre con una máxima: hacer reír al espectador. El programa, que ha sido conducido por Emilio Aragón, El Gran Wyoming o Javier Veiga, también sirvió como trampolín de nuevos cómicos que participaban en los "Certámenes de monologuistas" que el espacio realizaba cada temporada. Goyo Jiménez, Quequé, Eva Hache, Secun de la Rosa, Iñaki Urrutia, El Monaguillo, Leo Harlem, Llum Barrera o Luis Piedrahita fueron algunos de los humoristas que alcanzaron el éxito tras su paso por el concurso.

El programa, que ha pasado por Canal+, Telecinco, La 2, Antena 3 y laSexta, ha hecho reír a varias generaciones gracias a su estilo gamberro y sin complejos, capaz de radiografiar la situación del país en cada momento, que lo ha acabado convirtiendo en un clásico de la TV. Con banda o sin banda, presentado por Emilio Aragón o Wyoming, 'El club de la comedia' lleva 16 años siendo una excusa para reunirse con la familia o amigos para reír juntos.

viernes, 2 de octubre de 2015

'El informal' o la importancia de la complicidad con el espectador

Mi madre, una persona a la que admiro profundamente, me ha dado cosas magníficas: una buena educación y unos valores sólidos. Una de las cosas que más le agradezco es haberme criado en una casa donde había múltiples referentes culturales. Serrat, Quino o Gila son algunas de las personas por las que mi madre me transmitió veneración. Pero eso no es todo porque, gracias a la señora Bermejo, crecí con programas maravillosos: 'Caiga quien caiga', 'Las noticias del guiñol', 'Lo + Plus' o 'El informal'.

Y, con el paso de los años, valoro cada vez más estos detalles. Porque crecer sin haber cantado aquel "Pelo pa'trás, pelo pa'trás" no hubiera sido lo mismo. Muchos de los chistes los entendí con el paso del tiempo pero aquellos locos que habitaban el access de Telecinco marcaron mi infancia con ese buen rollo que transmitían. Porque ese era el principal valor de 'El informal': la química que tenían. Ese buen rollo traspasaba la pantalla y hacía sentir al espectador uno más, algo imprescindible en cualquier programa de entretenimiento. Sin necesidad de hashtags, redes sociales ni trending topics, 'El informal' conseguía ser el tema de conversación al día siguiente en la oficina.

Al frente del espacio estaban dos grandes comunicadores: Javier Capitán y Florentino Fernández. Ambos eran conscientes de sus roles de "poli bueno" y "poli malo" y jugaban con ellos, pero sin atarse a sus papeles, portándose como niños traviesos. Pero no estaban solos en plató porque les arropaban secundarios de lujo como Miki Nadal, Inma del Moral, Patricia Conde o Felisuco. Ellos rompían la dinámica del programa y lo hacían más ameno, gracias a sus reportajes o, simplemente, a sus ocurrencias. Y todos, gracias a su carisma, consiguieron el gran logro de la televisión: colarse en la casa de los espectadores, ser uno más de la familia.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ana Rosa, gratis no trabajo

No sé si las personas que leen estas líneas se habrán enterado pero dicen que hay crisis. En los periódicos dicen que es económica pero no les creo. Porque la situación de un país no sólo se mide por la situación de la Bolsa o por su PIB. Eso ha demostrado la crisis que, desde hace más de 7 años, no nos deja respirar. Muchos, buscando su propio interés, se han llenado la boca con esa maldita palabra. Crisis. Pero no, parece que no han entendido aún que ésta va más allá de números e indicadores. La crisis es social y cultural, es estructural y no se soluciona con mejores resultados económicos, si no con reflexiones profundas sobre qué estamos haciendo.

Algunos empresarios han aprovechado este mal momento para demostrar lo carroña que podemos llegar a ser los humanos. Los aprovechados suelen aparecer en los momentos de mayor flaqueza y esta crisis no ha sido menos. De esta forma, la situación económica ha servido para que algunas empresas se lucren de la desesperación de las personas que andan buscando un empleo. Y, como no podía ser de otra forma, esta precariedad laboral se ha multiplicado en una profesión tan inestable como es el periodismo.