La expectación era máxima. Tras año y medio (desde 'Anclados', en mayo de 2015), Telecinco decidía estrenar un nuevo título de ficción. Para tal ocasión, Mediaset decidió apostar fuerte: una trama adaptada de un best seller de Nieves Herrero con una pareja de infarto: Rubén Cortada y Blanca Suárez.
Las guerras internas de las élites en la posguerra sirven de escenario para una historia de amor prohibido, la cuál debería cimentarse en la química desbordante entre sus protagonistas. Pero no es así. Los responsables decidieron que Cortada debía encarnar a Serrano Suñér por su imponente figura, ya que se necesitaba de alguien que acaparara la atención de todos los presentes como lo hacía el ministro. Esto se consigue a medias, puesto que el actor no logra transmitir con sus palabras todos los matices que requiere el personaje.
