Llegó sin hacer ruido y consiguió revolucionar a todo un país. Pocas veces se ha dado un fenómeno cultural tan grande como el que protagonizo Gregorio. Para añadir más factores inverosímiles a esta historia, el éxito le llegó a los 62 años y en una plaza muy diferente a la suya. Sin duda, la vida de Chiquito de la Calzada necesitaba un especial a su altura y 'Tu casa es la mía' ha cumplido este cometido con bastante acierto.
El programa tiró de nostalgia y recuperó la figura de uno de los mayores exponentes de la cultura popular de finales de siglo. Y Chiquito, pese a la edad, demostró ser un cúmulo de arte incontrolable, exhibiendo esa naturalidad surrealista que le hizo eterno. Porque hay personas que nacen con duende, con ese algo que no se compra en los mercados, que consigue sacar una presencia con sólo alzar las cejas. Y Chiquito, que se inventó él solo un idioma, sigue conectando con el público de una manera única, especial.
