TJ, Vince, Gus, Spinelli, Mike y Gretchen pueden parecer seis nombres al azar pero, para toda una generación, se convirtieron en los amigos que todo niño quería tener. 'La banda del patio' era una religión los fines de semana y, a su vez, en la mejor manera de aprender ciertos valores que cada vez son más necesarios.
La serie de Disney nunca fue la más mediática pero caló en los niños por una sencilla razón: cada niño podía ver reflejado a su entorno en la serie. Los pequeños se sentían representados y entendían como se podían superar el día a día gracias a la amistad, la generosidad y la imaginación. Pese a transmitir valores positivos, la ficción nunca pecó de moralista ya que no pretendía aleccionar sino mostrar una manera de entender la vida en la que todo es más fácil con la ayuda de tus amigos.
